Crecida histórica del río Dulce: autoridades advierten posibles desbordes y refuerzan operativos en toda la provincia
La provincia de Santiago del Estero atraviesa una situación hídrica excepcional. El caudal del río Dulce alcanzó niveles históricos como consecuencia de las intensas lluvias registradas en las cuencas del norte argentino, principalmente en las provincias de Tucumán y Salta, lo que mantiene en alerta a las autoridades ante la posibilidad de nuevos desbordes en distintas zonas ribereñas.
Desde la Dirección de Defensa Civil de la provincia solicitaron a las familias que residen en áreas inundables que procedan a autoevacuarse de manera preventiva y mantenerse en contacto permanente con las autoridades locales para evitar situaciones de riesgo.
El director de Defensa Civil, Mario Guzmán, explicó que el importante volumen de agua que actualmente se libera desde el Dique Frontal de Las Termas de Río Hondo todavía no ha impactado plenamente en la ciudad Capital ni en las localidades del sur provincial, que históricamente suelen verse afectadas cuando se producen grandes crecientes.
“Las instrucciones del gobernador Elías Suárez son claras: poner a disposición todos los recursos del Estado para asistir a las personas y garantizar que ninguna familia quede desprotegida”, señaló el funcionario.
Niveles históricos
De acuerdo con el reporte emitido a las 23 horas por la Central Hidroeléctrica Río Hondo, la cota del embalse alcanzó 274,33 metros sobre el nivel del mar, con un aporte de agua desde Tucumán de 1.889 metros cúbicos por segundo, aunque durante gran parte de la jornada el ingreso superó los 2.000 m³/s. En tanto, la erogación del dique alcanzaba 1.820 m³/s.
Autoridades de Las Termas de Río Hondo, entre ellas la intendente Paula Cánepa y el coordinador de Protección Civil municipal, Alfredo García, coincidieron en que se trata de registros históricos para el río Dulce, incluso superiores a los registrados en la gran creciente del año 2010.
Ante esta situación, en la ciudad termal ya comenzaron las primeras evacuaciones y autoevacuaciones en barrios cercanos al río, mientras que por razones de seguridad se dispuso restringir el acceso de los vecinos a la zona del dique.

Operativo preventivo en toda la cuenca
Frente al avance de la creciente, el Gobierno provincial dispuso un amplio operativo de prevención y asistencia a lo largo de toda la cuenca de los ríos Dulce y Salado.
Según detalló Guzmán, desde hoy se desplegarán equipos permanentes con personal, maquinaria y equipamiento en distintas localidades del interior provincial.
“Se reforzará el trabajo que ya se viene realizando con personal de Desarrollo Social, Obras Públicas, Policía de la Provincia y autoridades municipales. Habrá equipos instalados de punta a punta del río para asistir a posibles afectados”, indicó.
Asimismo, explicó que intendentes y comisionados municipales ya mantienen reuniones con instituciones y fuerzas vivas de cada localidad para informar a la población y solicitar el retiro preventivo de las zonas ribereñas.

Se esperan autoevacuaciones
Las autoridades estiman que, a medida que la masa de agua avance río abajo, podrían registrarse numerosas autoevacuaciones, especialmente en poblaciones ubicadas sobre la ribera del Dulce.
“Esperamos tener muchos autoevacuados. Estamos trabajando de forma preventiva para que la gente salga de la vera del río. A partir de hoy los equipos estarán desplegados en el interior con todos los elementos necesarios, incluso lanchas”, señaló el director de Defensa Civil.
En algunos sectores ya se registran situaciones de riesgo. En la localidad de San Esteban, por ejemplo, tres familias tenían el agua en la puerta de sus viviendas y aún dudaban en abandonar sus hogares.
Por ello, Guzmán insistió en la importancia de actuar con anticipación. “Pedimos a los vecinos que colaboren y se retiren de las zonas ribereñas. Pueden trasladarse a casas de familiares o comunicarse con las autoridades locales, que tienen preparados lugares para asistir a quienes lo necesiten”, remarcó.
Una crecida que marca un hecho histórico
Los especialistas coinciden en que la magnitud del fenómeno supera incluso la histórica creciente registrada en 2010, lo que convierte a esta situación en uno de los eventos hidrológicos más importantes de las últimas décadas en la provincia.
Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan monitoreando de forma permanente el comportamiento del río y el avance del caudal aguas abajo, con el objetivo de anticipar posibles desbordes y proteger a las comunidades ribereñas.
Las autoridades reiteraron el pedido a la población de evitar permanecer en zonas inundables, retirar animales y pertenencias de las riberas y mantenerse informados a través de los canales oficiales, mientras continúa esta crecida histórica del río Dulce.





