INDIGNACIÓN EN SELVA: vandalizan la memoria de Malvinas y atentan contra el honor de nuestros Héroes
En un acto de absoluta desidia que se repite sistemáticamente desde el año pasado, desconocidos destruyeron placas y sustrajeron homenajes del Grupo TOAS en la plaza del Barrio Malvinas. El ataque hiere el corazón de una comunidad que supo abrazar a sus ex combatientes en vida.
Hay heridas que cierran con el tiempo, pero hay otras que se reabren con la maldad y el desprecio por la historia propia. La ciudad de Selva amanece hoy con un nudo en la garganta y una mezcla de rabia e impotencia: la Plaza del Barrio Malvinas, ese altar de soberanía que cada vecino siente como propio, ha sido víctima una vez más de la barbarie.
Los hechos, que ya muestran una preocupante frecuencia desde el ciclo pasado, no se limitaron esta vez a simples daños materiales. Según confirmaron vecinos y autoridades, los vándalos no solo destruyeron placas conmemorativas, sino que hicieron desaparecer los homenajes que los ex combatientes del Grupo TOAS habían dejado en el lugar. Un robo que no tiene precio de mercado, pero que posee un valor sagrado para el sentimiento malvinense.
Un vínculo histórico que hoy pretenden borrar
Este ataque no es solo contra el cemento o el bronce; es un ataque directo a una política de estado municipal que, con visión humana y patriótica, se encargó de honrar a los ex combatientes en vida. La comunidad selvense aún guarda en la retina aquellos encuentros históricos donde el municipio convocó a los protagonistas de la gesta para darles el lugar que la historia les debía.
Aquella jornada memorable, donde se forjó la promesa de engalanar la plaza con elementos propios del conflicto bélico —testigos mudos del frío y el fuego de 1982—, hoy se ve empañada por la sombra de quienes no comprenden el sacrificio de los jóvenes que entregaron su vida en el Atlántico Sur.
El repudio de un pueblo
Desde el Grupo TOAS y las familias de Selva, la consternación es total. La plaza es el sitio donde se honra a quienes no volvieron y se respeta a quienes caminan entre nosotros como testimonios vivientes de la entrega por la Patria.
La Municipalidad de Selva ya ha manifestado su repudio absoluto, pero el sentimiento generalizado en el Sur Santiagueño es de una demanda de justicia: no se puede permitir que la desidia de unos pocos pisotee el honor de quienes lo dieron todo.
La plaza, que pronto recibirá nuevas piezas históricas para seguir malvinizando a las nuevas generaciones, hoy espera que la comunidad se convierta en custodia de su propia memoria. Porque un pueblo que olvida a sus héroes, es un pueblo que pierde su identidad.







