Emoción y orgullo: volvió a casa el avión que cuidó la vida y los bosques de la Patagonia
Con el corazón lleno de gratitud y la emoción intacta, Santiago del Estero recibió este jueves por la siesta al avión hidrante más grande de Sudamérica, que regresó tras cumplir una misión decisiva en la lucha contra los incendios forestales que azotaron a Chubut.
La aeronave ingresó al aeropuerto de la ciudad Capital luego de días intensos de trabajo, volando sobre escenarios adversos, enfrentando el fuego con profesionalismo y dejando en alto el compromiso solidario de la provincia. Por disposición del gobernador Elías Suárez, el avión fue enviado a la Patagonia para sumar su enorme capacidad operativa ante la magnitud del siniestro, en respuesta a un pedido del Gobierno Nacional.
En la pista, el recibimiento estuvo cargado de reconocimiento y respeto. El jefe de Gabinete, Víctor Araujo, el secretario Legal y Técnico de la Gobernación, Joaquín de Arzuaga, y el equipo de Aviación de la provincia aguardaron el arribo para saludar y agradecer a quienes fueron protagonistas de esta misión histórica.
La emoción se hizo visible al reencontrarse con el director de Aviación Civil de Santiago del Estero, Jorge Azar, y con el piloto Emanuel Zain Boix, parte fundamental de un operativo que exigió pericia, temple y vocación de servicio.
Cada descarga de agua, cada vuelo rasante sobre el fuego, fue un gesto concreto de ayuda entre provincias hermanas. El regreso del avión no marca un final, sino la confirmación de que cuando la emergencia golpea, la solidaridad argentina despega sin dudar.
Santiago del Estero vuelve a abrazar a su aeronave y a su gente, orgullosa de haber estado donde más se la necesitaba. Gracias por volver. Gracias por cuidar la vida.





