Con música, danza y emociones, comenzó la Fiesta de la Abuela en el corazón de Los Lagos
La Banda volvió a latir al ritmo de chacareras, bombos y abrazos fraternos. Ayer, el barrio Los Lagos dio inicio a la Fiesta de la Abuela María Luisa Carabajal, un encuentro que año a año convoca a miles de corazones para celebrar la vida, la música y la tradición santiagueña.
El festejo, que se extenderá hasta el domingo 17, arrancó con un marco imponente: calles llenas, turistas recorriendo cada rincón y un aire festivo que se siente en cada esquina. Desde el sur del país y de distintas provincias, llegaron visitantes atraídos por ese “embrujo” único que tiene Santiago del Estero cuando suena la guitarra y el bombo legüero.
El escenario “Las manos de mi madre”, ubicado junto a la histórica casa de doña María Luisa Paz de Carabajal, fue el epicentro de la primera jornada. Entre canciones, zapateos y mates compartidos, los artistas se fueron subiendo uno a uno para regalar su arte, mientras las peñas desbordaban de alegría y música hasta la madrugada.

Uno de los momentos más esperados será hoy, a las 11, con la inauguración del Paseo Mario “Musha” Carabajal sobre la calle Dalmiro Coronel Lugones, un sentido homenaje al querido músico bandeño. Y por la noche, en el Club Ciclista Olímpico, la Peña Añoranza Santiagueña rendirá tributo a “Musha” con la presentación de El canto que emerge y actuaciones de Cuti y Roberto Carabajal, Dúo Orellana Lucca y Marcelo Toledo.
La Peña Sonckoy, a cargo de Cuti y Roberto, ya se convirtió en el punto de encuentro por excelencia. Allí, frente a la casa de la abuela, turistas y vecinos se mezclaron para bailar chacareras clásicas que nadie se atrevió a escuchar sentado. La magia continuó con la voz de la marplatense Lucía Albornoz y el talento de Matías Balerdi, el joven bonaerense que brilló en La Voz Argentina.
A pocos metros, La Peña La Fisura de Jorge Luis Carabajal y los patios tradicionales abrieron sus puertas con la mejor gastronomía local y el inconfundible calor santiagueño. Empanadas, locro, asado y guitarras al aire libre completaron una postal perfecta.
La expectativa crece: para el fin de semana se espera un verdadero aluvión de visitantes que llegarán para sumarse a esta fiesta popular donde la música une generaciones y la memoria de la Abuela María Luisa sigue viva en cada acorde.




