Un viaje al pasado: El Museo de Ciencias Naturales de Bandera custodia la memoria de la rica biodiversidad regional

Si visitas Bandera, no dejes de acercarte al Museo de Ciencias Naturales. Embárcate en un viaje al pasado, descubre la riqueza natural que alguna vez caracterizó a la región

En el corazón de la provincia, donde alguna vez se extendió una vasta región de exuberante biodiversidad, hoy se alza el Museo de Ciencias Naturales de Bandera. Este tesoro cultural alberga una colección de más de 5000 piezas embalsamadas, un legado invaluable que nos permite asomarnos a un pasado donde la naturaleza reinaba en su esplendor.

Un territorio de abundancia: Los documentos históricos nos transportan a principios del siglo XX, cuando el sudeste santiagueño, conformado por los departamentos Taboada, Belgrano, Mitre, Rivadavia, parte de Avellaneda y Salavina, era un paraíso natural. Montes bajos, bañados, selvas y amplias zonas de pastizales albergaban una gran diversidad de fauna y flora. Los pueblos originarios convivían en armonía con este ecosistema, aprovechando sus recursos con respeto y sabiduría ancestral.

La llegada del hombre y sus consecuencias: La llegada del ferrocarril y la posterior colonización marcaron un punto de inflexión. La deforestación masiva, la expansión agrícola, las nuevas técnicas de laboreo y el uso de agroquímicos, junto a los cambios climáticos, comenzaron a alterar drásticamente el paisaje y a diezmar las poblaciones de animales y plantas.

Un llamado a la acción: Ante este panorama desolador, un grupo de jóvenes amantes de la naturaleza tomó cartas en el asunto. A principios de la década de 1990, con la visión de preservar la memoria de este patrimonio natural para las futuras generaciones, contactaron al reconocido naturalista y taxidermista Don Ince Apóstol. Juntos, emprendieron la titánica tarea de recolectar ejemplares y embalsamarlos, creando una colección testigo de la riqueza faunística de la región.

El sueño toma forma: La calidad del trabajo de Apóstol, quien ya había colaborado con importantes museos del país, despertó gran entusiasmo. Poco a poco, la colección fue creciendo, superando las 200 piezas. Con el apoyo de la comunidad y la colaboración del exintendente José Piccinato, el proyecto tomó forma definitiva: la creación del Museo de Ciencias Naturales de Bandera.

Un museo de referencia: Hoy, el museo se erige como un faro de conocimiento y memoria en el corazón de Bandera. Sus salas albergan una colección invaluable de 5000 piezas, meticulosamente clasificadas por especies: aves, reptiles, mamíferos, peces, moluscos e insectos. Un detallado archivo acompaña a cada espécimen, brindando información precisa sobre su hábitat, comportamiento y estado de conservación.

Un legado para las futuras generaciones: El Museo de Ciencias Naturales de Bandera no solo resguarda un tesoro natural, sino que también cumple un rol fundamental en la educación y la concienciación ambiental. Estudiantes, investigadores y público en general encuentran en sus salas un espacio para aprender sobre la importancia de la biodiversidad y la necesidad de protegerla.

Un reconocimiento merecido: El museo ha sido reconocido por especialistas como uno de los más importantes del país. Su labor no solo preserva la memoria del pasado, sino que también contribuye a construir un futuro más sostenible, donde la armonía entre el hombre y la naturaleza sea una realidad palpable.

Una visita imperdible: Si visitas Bandera, no dejes de acercarte al Museo de Ciencias Naturales. Embárcate en un viaje al pasado, descubre la riqueza natural que alguna vez caracterizó a la región y toma conciencia de la importancia de preservar nuestro medio ambiente para las generaciones venideras.

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