Colonia Dora tiene su historia reflejada en un libro

La obra titulada “Historia de la ciudad de Colonia Dora – Origen y trayectoria de una colonia agrícola en Santiago del Estero” le pertenece al profesor Miguel Pajón.


Tras concluir una minuciosa investigación que demandó casi dos décadas, el profesor Miguel Pajón finalmente hizo pública la obra “Historia de la ciudad de Colonia Dora – Origen y trayectoria de una colonia agrícola en Santiago del Estero”, su primer libro.

El paciente trabajo, constancia, expectativas e ilusiones tras la tarea se expresan en cuatro capítulos y sobre las cuales el autor expresó: “La idea de escribir un libro sobre la historia de Colonia Dora fue algo que siempre estuvo latente en base a las investigaciones iniciadas hace más de 20 años y tomó forma definitiva luego de escribir un artículo sobre El Bracho, que es un asentamiento muy antiguo el cual fuera publicado por un medio provincial, aproximadamente en el año 2015”, rememora Pajón.


En su incursión por el discurso histórico santiagueño, el docente cuenta entre sus inquietudes que, por ejemplo, “el paraje El Bracho guarda en sus entrañas reliquias arqueológicas que jamás fueron investigadas en profundidad y, según mi modesta opinión, es uno de los lugares que tiene un inmenso valor histórico y cuyos habitantes, alrededor de 1900, tras una gran inundación, emigraron y fueron dándole forma con el aporte de sus hijos a los pueblos cercanos que comenzaban a surgir a la vera del ferrocarril que comenzaba a surcar esta parte del departamento Avellaneda, entre ellos Colonia Dora”

El libro
El trabajo editorial estuvo a cargo de la editorial Bellas Alas, bajo la dirección del editor general Juan Víctor Rízolo Burgos y consta de cuatro capítulos, el primero aborda desde los orígenes de la zona hasta mediados del siglo XIX, el segundo trata sobre el surgimiento de la colonia, el tercero sobre la presencia judía y su influjo y el cuarto capítulo aborda los edificios e instituciones emblemáticas de la ciudad.
A manera de anticipo de lo que se leerá en las páginas de su libro, Pajón describe que, “también por la época de 1900, Antonio López Agrello, un portugués, compra los terrenos en los que hoy se asienta la ciudad y a partir de allí surgen numerosas instituciones que le fueron dando vida a una ciudad que tuvo su momento de esplendor agropecuario y que hoy transita otros caminos de progreso y con una característica propia”.
Es precisamente esta característica propia la que el autor intenta mostrar “desde la óptica de una persona que es heredera de los sueños y esperanzas de esta comunidad, por vivir y tener a mis hijos y nieto en este sitio y a la vez entregar a mi pueblo un trabajo que al quedar plasmado en papel pueda servir, no como guía absoluta, sino como material de discusión y revisión sobre lo que se expone”.
Pajón expresa también que “muchos de los relatos también contienen un profundo agradecimiento a docentes y otras personas de la ciudad que desde hace muchos años se preocuparon y bucearon en su historia, dejando aportes que me han permitido tomar y en algunos casos disentir de esos puntos de vista, pero con el único objetivo de atesorar esos aportes y plasmarlos en papel”.


El autor hizo especial mención al tercer capítulo, el cual “está destinado a la comunidad judía, que tras su llegada en 1910 le dio a la ciudad una impronta que aún se manifiesta, muchas veces sin ser percibida, en nuestras propias costumbres y tradiciones, ya que fueron sus aportes como comunidad tan importantes al punto de ser el primer lugar en contar con una escuela trilingüe, en el año 1912, donde se impartía clases en idish, español y quichua, mostrando una singular integración”, dice Pajón al valorar esa impronta del pueblo.


Agregó que “en nuestra ciudad se encuentra el cementerio judío que durante décadas fue el único de la provincia, lo que muestra a las claras la influencia de esta colectividad en nuestra formación como pueblo organizado”.

Finalmente, el docente dorense agradeció a “todos los que me ayudaron a sortear los factores económicos que retardaron esta publicación, la cual tiene el objetivo primero de llegar a las instituciones educativas y culturales de mi ciudad para que tengan una visión local de nuestra propia historia, ya que es común que nuestros jóvenes desconozcan nuestro propio pasado como comunidad; y es peligroso no tener cimientos para construir nuestro futuro”,
Está prevista una presentación virtual formal para la última semana de enero y una presentación física en Colonia Dora, posiblemente en marzo, habiendo alcanzado hasta el momento una excelente aceptación, reflejada en la venta de ejemplares que prácticamente agotaron esta primera edición.

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