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tortuga deck17Otra cara de Gabriel Deck, jugador de la selección nacional de Basquet quien vive un exitoso presente, oriundo de la ciudad de Colonia Dora. El diarios digital deportivo Basquet Plus le realizo una entrevista exclusiva al Tortuga Deck.

Una calurosa tarde panameña fue el entorno ideal para este nuevo Podcast de Básquet Plus, ni más ni menos que con uno de los referentes de la nueva camada que empieza a integrar la selección argentina: Gabriel Deck. A continuación podrás leer los 30 minutos de charla con Tortuga, en donde habló de su duro comienzo en Colonia Dora y sobre cómo fue creciendo poco a poco, como persona pero también como deportista. También se refirió a la importancia de Quimsa, lo difícil que fue su paso de Santiago a Buenos Aires y las posibilidades que depara el futuro. Otra cara de Gabriel Deck, que no te podés perder.

- ¿Qué te sale del corazón y de la cabeza si te nombro a Colonia Dora?
. Muchos recuerdos y momentos vividos, tanto con mi familia como con mis amigos, con toda la gente que ha estado desde el inicio de mi corta carrera. Siempre estoy viendo la posibilidad de volver en cualquier momento que tengo libre, para estar con ellos y compartir buenos momentos.

- ¿Qué es Colonia Dora?
. Es un pueblito muy chico, con suerte somos nueve mil habitantes. Es un pueblo muy humilde, con gente buena, noble y laburadora; desde hace un  tiempo viene creciendo y tratando de renacer.

- Un grupo de amigos tuyos nos decía que vos además vivís en el Gran Colonia Dora, no en el centro del pueblo…
. Vivo atrás del centro, cerca de la comisaría. Obviamente que no debés conocer, pero ojalá algún día puedas hacerlo. El barrio se llama 7 de abril, es muy lindo y en donde tengo a todos mis amigos. Es en donde ha comenzado todo.

- Vos naciste en Añatuya porque en Colonia Dora no había Hospital…
. Así es, muchos me dicen añatuyense, pero fui ahí solamente para nacer.

- ¿Cómo es ese grupo cercano que no se separa nunca de vos?
. Son amigos de Santiago del Estero, capital, no de Colonia Dora. Pero cada vez que voy al pueblo están siempre. Son unos amigos que cuando he llegado a Santiago me han tratado muy bien desde el primer momento. Desde ahí que me vienen apoyando en mi corta carrera, como te decía. Siempre que pueden, o cuando estoy cerca de Santiago, se hace un tiempo para estar conmigo.

- ¿En Colonia Dora hay club de básquet?
. Sí, se llama Club Atlético Bartolomé Mitre. Ahora están volviendo a viajar con los chicos, a hacer beneficio para poder salir de Colonia Dora. Me pone muy contento eso también, ayudamos con mi hermano cada vez que podemos y apoyamos al club.

- ¿Empezaste a jugar ahí?
. Sí, pero principalmente atrás de mi casa con mi hermano. Habrás escuchado la historia: mi papá nos armó un tablero y un aro para que jugara mi hermano principalmente, porque a mí me gustaba el fútbol al principio. Él me empezó a arrastrar al básquet y así fue como comenzó todo. Después empezamos a ir al Club Bartolomé Mitre, pero no nos dejaban jugar al principio porque éramos muy chiquitos y jugaban los mayores. Nos han ido metiendo de a poco.

- Me intriga saber cómo te empezó a gustar el básquet en Colonia Dora, así como a tu familia. ¿De dónde viene?
. En realidad por mi hermano más que nada. Mi papá cero básquet y en toda mi familia ninguno ha jugado al básquet. A mi hermano le empezó a gustar porque en la secundaria había un profesor de Añatuya que le enseñaba básquet; después se enganchó con los partidos de la Liga Nacional que había en la televisión y empezó a querer copiar lo que hacían los jugadores de la Liga. Como le enseñaban también en la escuela, como te decía, empezó a ir al club y con el arito de atrás de mi casa. Ahí me empezó a insertar a mí.

- Iban a la escuela en Añatuya
. No, en Colonia Dora, a un kilómetro de mi casa teníamos la escuela.

- Ni hablar de torneos…
. No, no había nada. Solo se hacía un torneo con la secundaria que se llamaba la Olimpíada, que se hacía en Añatuya y ahí íbamos a jugar.

- ¿A cuánto está Añatuya?
. Estamos a 20 minutos, cerquita. Íbamos a jugar ahí, pero yo era muy chiquito y no jugaba, lo hacía mi hermano. Después también me empezó a gustar mirando la televisión.

- ¿Quién te recluta?
. Principalmente un club de Ceres, Central Argentino Olímpico, porque el profesor que nos enseñaba básquet a nosotros en la escuela conocía a otro profesor que era de Ceres: Daniel Rodríguez. Le había dicho que había dos chicos medianamente altos que jugaban bien y que si quería nos llevara a probar a Ceres. Entonces nos empezó a llevar los fines de semana para entrenar en el club y así jugamos 3-4 meses, hasta que apareció una profesora mía de Educación Física que era de Santiago Capital y tenía gente conocida que estaba en Quimsa. Primeramente tenía el marido que era profesor en Independiente de Santiago, pero ella no quería que fuéramos ahí, no sé por cuál motivo. Primero me dijo a mí si me quería ir a probar, pero cuado le conté a mi mamá ella me dijo que íbamos los dos o ninguno. Así fue como nos llevaron a los dos a probarnos una semana, me acuerdo que estaba Jaule como entrenador de Quimsa en aquel moemento.

- En el TNA…
. No, ya estaba en la Liga. Estuvimos una semana y después volvimos, yo tenía trece años.

- ¿Tu hermano tiene tres años más que vos?
. Sí. A la semana de haber vuelto nos llamaron de Santiago para preguntarnos si queríamos estar allá para vivir. Y bueno, nos hemos animado y hemos ido.

- ¿Tu vieja qué dijo?
. Al principio fue muy difícil obviamente, éramos muy changuitos los dos como se dice en Santiago. Mi hermano tenía 16 y yo 13. Al principio no querían, pero era un modo de salir de ahí, de tratar de buscar otra cosa. La situación económica no estaba bien, estábamos mal en casa. Mi hermano que era un poco más grande un día me sentó y me dijo que teníamos que irnos para sacarle dos platos de comida a mis viejos. Ese fue el motivo por el que nos fuimos, porque allá nos ofrecían comida, casa, escuela.

- ¿Tus viejos que hacían en esa época?
. Mi vieja limpiaba en una empresa de colectivos y mi viejo trabajaba en el campo, en la alfalfa.

- Duro…
. Sí, había momentos buenos y malos, pero hemos pasado épocas muy duras. Hoy creo que Dios más que nada nos está devolvió un poco de lo que hemos pasado.

- ¿Llegaste a trabajar?
. Sí, siempre. En la alfalfa, también la ayudaba a mi mamá a limpiar los colectivos. Por ahí nos tocaba limpiar a las 4:00 o 5:00 que venían los de larga distancia y me levantaba. Yo tenía 11, 12 años, o menos.

- Tu hermano también…
. Sí, también. Era un poco más vago él, le costaba un poco, pero siempre los dos trabajando. Después con el señor dueño de los colectivos: arreglaba los asientos, engrasaba el colectivo, lavaba, pintaba… hacía de todo un poco.

- ¿A Santiago fueron los dos juntos?
. Los dos juntos. Al principio, cuando nos probamos la primera vez, habíamos ido a un departamento adonde había otros chicos reclutados. Después estuvimos en un departamento solos, con un chico que era de Mendoza, un cocinero que era nuestro tutor y nos atendía.

- Y era el que le pasaba todos los informes a tu vieja. Me da la sensación que ella era la que más cortito los tenía…
. Sí, siempre. Ella era la que quería que nos fuera bien en la escuela, que hiciéramos todo bien.

- Me imagino que parte del acuerdo debió haber sido ir a la escuela.
. Obviamente. Justamente mi hermano terminaba ese año o al año siguiente, y yo empezaba octavo o noveno grado recién. Todos los días nos llamaba para preguntarnos si íbamos o no íbamos y cada vez que se podía iba para Santiago a controlarnos.

- ¿Qué tal eras en la escuela?
. Era muy bueno hasta que me separaron de mi casa. Una vez que me separaron me volví muy vago para ir. Entrenaba todo el día y llegaba al otro día la hora de despertarme y no tenía a nadie para que me despertara. Ponía el despertador, había veces que iba y veces que no. Después me acostumbré a no ir, faltaba mucho, no completaba las carpetas, y así al poco tiempo he dejado. Obviamente que tengo la idea de retomar y de hacerlo en algún momento, por mi vieja y por mí. Le he prometido que lo iba a hacer.

- ¿Qué te dijo tu vieja cuándo le comentaste que no ibas más? ¿O se enteró mucho después?
. Ya iba sabiendo, pero era difícil también porque a los 14 años empecé a viajar. Me llevaban para todos lados y cuando llegaba no tenía a nadie que me obligara. No lo hacía por vagancia y por cansancio, pero se enojó mucho y tiene la esperanza de que termine.

- Hasta que fuiste a Ceres era casi autodidacta lo tuyo. ¿Te diste cuenta fácil que esto era para vos?
. Al principio lo tomé muy tranquilo, como lo sigo haciendo ahora. Esto es básquet, no hay que matar a nadie no hacer nada malo con nadie. Después, cuando ya empecé a aprender un poco más, me creí que podía llegar a jugar, viste que uno de chico empieza a creerse. Eso fue lo que me ilusionó e incentivó para seguir.

- ¿Pegaste el salto de altura muy rápido?
. Ya era alto, pero cuando empecé a hacer básquet pegué un estirón bastante grande y se me facilitaba mucho porque jugaba en los aros bajos.

- ¿Cuál fue la primera selección a la que fuiste?
. A los 14 años, que nos tocó jugar un Sudamericano en la Isla San Andrés, ahí Colombia. Salimos campeones y yo fui siendo un año más chico a la categoría. La verdad que fue una experiencia hermosa, porque era mi primer viaje y además con la selección.

- ¿Y fuiste el goleador?
. No, al año siguiente sí. Pero ese año también había estado bien, bastante bien.

- ¿Tu competencia era el torneo local de Santiago?
. Sí, pero después tenía la Liga Nacional y yo entrenaba con el resto de los jugadores.

- ¿Quién estaba ahí?
. Bruno Ingrata, Julio Mazzaro, Treise… ahora no me acuerdo bien, pero había muchos nombres conocidos de La Liga.

- Fuiste el goleador del Mundial U17, pero después a los dos años no te va bien en el Mundial U19…
. Sí, en el Mundial U19 me desgarro un gemelo y no me va bien para nada. Aparte estaba mal de la cabeza, porque en el club no entraba y yo creía que tenía que jugar. Obviamente que estaba confundido o no, eso no podría saberlo, pero me frustraba porque no me ponían y descuidaba muchas cosas.

- Mientras te esperaba se me venían flashes de tu carrera y me acordaba de vos gordo y que pensaba que a este pibe lo íbamos a perder…
. Sí, fue en ese momento en el que creía que tenía que estar en cancha y no me ponían. No entrenaba demasiado como tenía que hacerlo, como quien dice me había desviado unos meses. Pero por suerte tuvo la posibilidad de poder entrar y tener minutitos, que me incentivaron y me llevaron a cambiar todos mis hábitos.

- Pero algo te debe haber pasado. Yo me acuerdo que no mucho tiempo después fui a un partido inicial de la Liga y estabas flaco y atlético. ¿Solo fue prepararte o también hablaste con alguien que te hizo reflexionar?
. En ese momento el Huevo Sánchez me habló bastante cuando él tuvo ese corto proceso en Quimsa. Después cuando llegó Silvio Santander me dijo muchas cosas buenas y positivas, que me ayudaron a hacer el click de que tenía que cambiar.

- Ahí te diste cuenta…
. Sí, tenía que cambiar si quería jugar. Creo que hay una nota en un partido con Comodoro, en la que te digo a vos también, que estaba bien y me sentía bien, pero no era como debía estar. Todo ha sido positivo para el cambio.

- ¿En esos momentos solías apoyarte en gente para darte cuenta de lo que te estaba pasando? ¿Te diste cuenta solo?
. Obviamente que yo sabía lo que me estaba pasando, también lo buscaba porque lo sabía. Pero también sabía que tenía que cambiar si quería jugar. Por suerte, como te digo, lo he hecho a tiempo.

- Ese Mundial también fue un golpecito, ¿no?
. Sí, porque iba con otras expectativas y tratando de hacer otras cosas para el equipo. No me salieron y ha sido un golpe para mí hacer un Mundial U19 regular después de un muy buen Mundial U17.

- ¿Quimsa qué te termina representando en tu carrera? Porque de entrada hay unas pequeñas frustraciones, pero a la larga es el equipo en donde explotás….
. Es mi segunda casa, como siempre digo. Me han reclutado desde muy chiquito, me han tenido y han sabido guiarme siempre, después uno obviamente ha hecho caso o no. Pero ellos han tratado de darme el ejemplo, siempre voy a estar agradecido. Al principio mi sueño era ir y jugar ahí, o estar ahí y mirar un partido. Después, terminar saliendo campeón con ellos y jugando a un muy buen nivel ha sido increíble, por eso siempre lo recuerdo con el máximo cariño.

- ¿El ida y vuelta a Colonia Dora siempre se mantuvo?
. Sí, cada vez que podía me voy a Colonia Dora, es mi lugar en el mundo. Podría elegir otro lugar para irme de vacaciones, pero siempre decido irme para ahí.

- ¿Estar ahí también te sirve para bajar a la realidad? Porque después te pasó todo demasiado rápido por ahí…
. Sí, todo fue muy rápido como dices, pero yo siempre me mantengo pensando en eso. Cada vez que me pasa algo bueno, siempre los recuerdos vuelven a Colonia Dora y eso es lo que me mantiene los pies sobre la tierra.

- Tus amigos te cagan a pedos como si fuera hace diez años…
. Sí, igual que siempre. La verdad que allá mis amigos y toda la gente que me conoce sabe que yo no he cambiado nada y sigo igual que siempre. Y no voy a cambiar, porque esta es una carrera corta, es una realidad. Ojalá que el día de mañana me recuerden por la persona que soy y obviamente que uno quiere destacarse en el básquet, pero también es lindo hacer amigos y conocer mucha gente buena.

- ¿Qué te costó más? ¿Irte de Colonia Dora a Santiago o de Santiago a San Lorenzo?
. De Santiago a San Lorenzo creo yo, porque en Colonia Dora tenía a mi hermano y con él nos fuimos juntos a Santiago y ha sido un gran sostén. Pero cuando me fui de Santiago a san Lorenzo fue muy difícil porque me iba solo y a una ciudad muy grande, algo que a mí no me gusta porque prefiero más la tranquilidad. Obviamente es un equipo grande que apostaba mucho en mí y fue una gran responsabilidad, pero la asumí como tal. Pero hoy en día estoy muy bien y tranquilo, por suerte. La gente de San Lorenzo me ha recibido y me atiende muy bien.

- Aparte imagino que en Santiago si te agarraba un poco de depresión agarrabas el auto y te ibas a Colonia Dora. Ahora se te complicó…
. Colectiva, ojalá hubiera tenido auto y me iba en auto en cualquier momento.

- ¿En los últimos años en Quimsa tampoco?
. No, nunca.

- ¿Sabés manejar?
. Sí, manejo el de mi viejo cuando voy a Colonia Dora, pero no tengo auto.

- ¿No estrenaste tu manejo en Buenos Aires?
. No, no me animó. No vaya a ser que me mande alguna cagada.

- Ahora cuando vas a Colonia Dora tenés que pensarla porque es un tiempo…
. Sí, pero en este tiempo que Gonzalo García ha dado dos días libres, no he dudado en ningún momento y me he ido siempre. Así viaje 20 horas y esté 15 allá, a mí no me importa. Voy a ir siempre que tenga el momento.

- ¿Ahí cómo hacés? ¿Avión a Santiago?
. No, porque en ese momento no había conseguido avión, así que me tomé un colectivo.

- ¿Hasta Colonia Dora?
. Sí, va para Santiago Capital pero pasa por Colonia Dora. Son como 14 horas aproximadamente. No era la forma más rápida, pero sino tenía que esperar a que saliera el avión al otro día a la tarde y con el colectivo ya llegaba para el mediodía.

- Recién dijiste que Buenos Aires te agobia un poco. ¿Por qué sos tan distinto en la cancha? ¿Sos un gran simulador o en la cancha te olvidás de todo?
. En la cancha me olvido de todo, solamente me dedico a jugar y a tratar de hacer lo mejor que pueda para el equipo.

- ¿Te ha pasado de estar en San Lorenzo y pasar un mal día por extrañar o algo de eso y después jugar?
. Sí, muchas veces. Hay veces que me la paso llorando los domingos, lo cuento sin problemas porque uno extraña. Aunque juegue hace bastante tiempo en la Liga, no dejo de ser joven. Tengo 22 años recién y extraño las costumbres, los amigos, mis cosas, pero al otro día cuando hay que hacer el trabajo uno tiene que estar bien.

- ¿En Buenos Aires te empezaste a manejar un poquito?
. Sí, estoy un poco mejor con eso. Estoy de novio y me ha ayudado mi novia en eso. Es de Santiago, pero es más canchera para eso y me ha ayudado bastante. Después tengo una tía en Buenos Aires que me ha ayudado, pero sigo siendo muy tranquilo, no hago mucho más de lo normal.

- ¿Vos estás en Caballito?
. Sí, pero no salgo mucho. Entreno, me acuesto una siesta y escucho un poco de música. De noche no me gusta andar mucho por todos los problemas que hay, los robos y todo eso.

- Es medio un monstruo Buenos Aires para los del interior, el primero año sobre todo, ¿no? Te lo digo porque yo también lo soy.
. Sí, es una locura, la gente vive con mucha intensidad terrible, a la que el de pueblo no está acostumbrado. Al principio, cuando llegué, me parecía una locura. Aparte me pasaban muchas cosas a mí: me enfermaba o me dolía algo, me parece que era por el cambio de ambiente. En un momento he pensado en volverme, pero Julio Lamas me dijo que estuviera tranquilo porque tenía que atravesar una adaptación. Así pasó cómo el decía.

- ¿Sabés llevarlo o se te va un poquito de las manos?
. Lo sé llevar, todo tiene su momento. Cada uno va a estar en el lugar en el que tiene que estar, cuando el de arriba decida. Yo siempre pienso así: si no estoy ahora en otro lado es porque no tengo que estar ahí. Obviamente que uno trabaja y trata de hacer las mejores cosas para ir trascendiendo, por suerte mi corta carrera viene bien, en ascenso, y ojalá que siga así.

- ¿Planificás o decidís sobre el momento? Porque para ir a Europa no podés decidir de un día para otro y en parte es decisión tuya…
. Sí, obviamente que uno pplanifica o sueña con irse a jugar a otro lugar, a otra ligas. Pero cuando llegue el momento se verá, ojalá que sea pronto y que sea una oportunidad buena.

- ¿Es más grande ese paso que el que hiciste de Santiago a Buenos Aires? ¿Te asusta un poquito más?
. Para mí irme de Colonia Dora siempre va a ser un golpe emocional muy duro, pero hay que acostumbrarse y hay que hacerlo, porque a uno le gusta esto y es la manera que tengo de ayudar a mi familia. Más que nada por eso sigo luchando y trato de hacer las cosas bien: para ayudar a mi familia.

- Hiciste varios torneos internacionales con la selección, pero por ahí con lo que hiciste con Real Madrid y Barcelona abriste los ojos de Europa. ¿Eso también te hizo ver a vos que estás para competir contra ellos?
. La verdad me sentí muy bien y cómodo en esos partidos, así como también con la selección cuando me tocó jugar partidos de un nivel importante. Creo que si puedo estar a ese nivel, pero obviamente no es decisión mía. Va a ser cuando tenga que ser, y si no se da también va a estar bien para mí.

- Sabes que al no tener pasaporte es un poco más complicado para vos el tema europeo…
. Obviamente, pero cuando se presente la ocasión voy a ver que decido.

- ¿Te importa mucho, poco o más o menos el tema monetario?
. Sí me importa, obviamente que no te voy a decir que me importa mucho porque la plata ayuda mucho pero no hace feliz. Si uno no es feliz, con plata no hace nada, no se puede comprar la felicidad como dice la frase. Ayuda mucho, pero yo trato de estar bien, tranquilo y esperar el momento. Como te digo, cuando tenga que decidir veré qué hacer.

- ¿La NBA te saca algo de la cabeza o lo tomás con tranquilidad?
. Todo me lo tomo muy tranquilo, siempre trato de trabajar para ir ascendiendo en mi carrera, como te decía. Ojalá que así sea.

- ¿Pero mirás para ver si podrías? ¿O sí o sí hay un paso intermedio que es Europa?
. Me gusta mucho Europa. A la NBA en realidad no la sigo mucho, veo a nuestros jugadores argentinos nada más, pero después no la sigo mucho. A mí me gusta más Europa.

- Te lo digo porque estuviste cerca en el draft…
. Sí, se ha hablado del draft ese. No se ha dado, pero está bien para mí.

- ¿Inglés?
. Más o menos.

- Porque sea acá, NBA o Europa lo vas a tener que aprender…
. Si, ahí vamos.

- ¿Visualizás lo que te va a pasar?
. No, yo trato de vivir el presente. Sí visualizo con mi familia, las cosas que le pueden pasar a mí familia. Pero en lo mío no, porque Dios no permita, mañana me pasa algo y después me quedo sin nada. Yo vivo así y todos los días los tomo así: trato de vivir el presente y el momento.

- Imagino que esta posibilidad de progreso deportivo y económico te ha dado la posibilidad de darte muchos gustos con tus viejos. ¿Cuál es el que llevas en tu corazón de lo que pudiste hacer gracias a tu esfuerzo?
. Más que nada la casa donde vive mi vieja hoy. Cuando ella trabajaba nos decía a nosotros que quería hacerlo para poner bien la casa y comprar una linda el día de mañana. Y bueno, mi hermano y yo de a poco la hemos ido arreglando, la hemos ido haciendo como ella quería. Hoy en día no tenemos una mansión, pero tenemos una casa linda que a ella le gusta. Después algunos alquileres, que mis viejos pueden manejarlos.

- ¿Qué te dice hoy tu vieja? ¿Está contenta?
. La verdad que está contenta por todo lo que me está pasando y también que pueda ayudarlos a ellos, que debe ser una alegría grande luego de todo lo que me han dado a mí.

- Igual el título secundario está en el debe…
. Sí, está en deuda, pero en algún momento tendré que cumplir porque es una promesa. Más por la vieja.

- Te hemos disfrutado mucho acá, pero esperemos que el año que viene te disfrutemos en otra Liga…
. Ojalá que así sea, pero si no es así me van a seguir disfrutando aquí, en Colonia Dora o en cualquier lado.

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