El campo endurece su reclamo al Gobierno nacional: piden eliminar retenciones y obras urgentes
En el marco de una fuerte señal política desde el interior productivo, el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, encabezó en Quimilí una reunión con productores del NOA y NEA donde dejó planteado un mensaje claro hacia el Gobierno nacional: el campo exige condiciones estructurales para sostener el crecimiento y advierte que sin respuestas concretas se pone en riesgo el desarrollo del sector.
Durante su visita a Quimilí, uno de los principales polos productivos del norte argentino, Pino insistió en la necesidad de avanzar en la eliminación total de los derechos de exportación, a los que calificó sin rodeos como “un impuesto nefasto”.
“Hay que llevar las retenciones a cero. Entendemos que el gobierno de Javier Milei va en ese camino, pero necesitamos que ese proceso se concrete lo antes posible”, expresó, marcando una postura firme del sector frente a la política fiscal nacional.
Infraestructura en crisis: el otro eje del reclamo
Más allá de la presión impositiva, el dirigente rural puso el foco en un problema estructural que afecta directamente la competitividad: el deterioro de la red vial.
Pino fue contundente al describir la situación: caminos rurales intransitables, rutas nacionales en mal estado y regiones productivas con serias limitaciones logísticas. En particular, mencionó las dificultades en zonas como los Bajos Submeridionales, donde la falta de infraestructura condiciona la salida de la producción.
“El país necesita que produzcamos más, pero también necesita caminos por donde sacar esa producción. Hoy eso no está garantizado”, advirtió.
En ese sentido, si bien valoró los anuncios oficiales sobre el plan de concesiones viales que proyecta mejorar parte de la red nacional hacia 2027, dejó en claro que los tiempos del campo no pueden esperar.
El campo como motor, pero con límites
El titular de la entidad también destacó el rol clave del agro en la economía argentina, especialmente en un contexto de retracción en otros sectores. Remarcó que la actual campaña agrícola, con buenos niveles en trigo, soja y maíz, posiciona al campo como uno de los principales sostenes de la actividad.
“Cuando al campo le va bien, ese derrame se siente en toda la sociedad”, afirmó, subrayando el impacto directo en economías regionales como la de Quimilí y el departamento Moreno.
Sin embargo, advirtió que ese potencial puede verse limitado si no se generan condiciones favorables. Entre los puntos críticos mencionó la necesidad de acceso al crédito, previsibilidad y reglas claras.
Ganadería en recuperación y expectativas a futuro
En el plano ganadero, Pino señaló una mejora en los precios desde 2025, tras años de baja rentabilidad, lo que abre un escenario más alentador para el sector. No obstante, aclaró que la recomposición será progresiva debido a los tiempos biológicos propios de la actividad.
También destacó la creciente demanda internacional por la carne argentina, lo que representa una oportunidad estratégica si se acompaña con políticas adecuadas.
Un mensaje político desde el interior
La reunión en Quimilí no solo tuvo carácter productivo, sino también una fuerte connotación política: visibilizar desde el interior profundo las demandas de un sector que busca mayor protagonismo en la agenda nacional.
“El potencial está. Los productores quieren invertir, crecer y generar empleo. Pero necesitamos menos impuestos, más infraestructura y reglas claras”, concluyó Pino.
El mensaje del campo fue directo y sin intermediarios: el desarrollo del interior productivo depende de decisiones concretas del Gobierno nacional. Y el tiempo, advierten, empieza a jugar en contra.





