Lluvias históricas y un alivio clave para la zona agrícola núcleo en el sur santiagueño
Un violento temporal se desató durante la madrugada de este lunes sobre diversas localidades del interior de Santiago del Estero, dejando a su paso 56 milímetros de lluvia, intensas ráfagas de viento y una serie de daños materiales de consideración. Pinto, Bandera, Los Juríes, Campo Gallo, Añatuya y alrededores fueron algunos de los puntos más afectados por el fenómeno climático, que derribó árboles, postes de cemento y provocó cortes generalizados de energía eléctrica.
A pesar de la severidad del impacto urbano y rural, la intensa caída de agua fue recibida como un respiro sumamente beneficioso para la zona agrícola núcleo, donde productores venían atravesando semanas de estrés hídrico. Las precipitaciones, abundantes y concentradas en pocas horas, llegaron en un momento estratégico para cultivos en desarrollo y suelos que necesitaban urgentemente humedad.
Registros oficiales de lluvias
El temporal dejó acumulados muy significativos en pocas horas:
- Bandera (Oficina INTA): 74 mm
- Malbrán: 52 mm
- Los Juríes (El Haras): 36 mm
- Quimilí (EEA Quimilí – INTA): 37 mm
A estos valores se suman los 56 mm informados en sectores del sur provincial, especialmente entre Pinto y Bandera, donde el temporal golpeó con mayor fuerza.
Daños considerables y múltiples zonas sin servicio
La zona sur provincial fue la más golpeada, especialmente en el corredor comprendido entre Pinto y Bandera, donde la infraestructura eléctrica quedó comprometida. Más de 20 transformadores salieron de servicio y varias líneas de media tensión colapsaron, dejando a numerosas familias sin suministro eléctrico.
La magnitud del temporal también provocó la caída de árboles de gran porte, la interrupción de caminos rurales y dificultades para ingresar a campos arados, lo que complica las tareas de reparación.
Operarios trabajando sin descanso
En la madrugada, cuadrillas de obreros comenzaron un operativo contrarreloj, enfrentando condiciones extremas: barro profundo, agua acumulada, accesos intransitables y un clima que no da tregua. Aun así, los equipos continúan realizando maniobras alternativas para restablecer el servicio en etapas, priorizando sectores poblados mientras avanzan en las reparaciones estructurales.
Las tareas continuarán durante toda la jornada, con la previsión de que la normalización del servicio se concrete de manera paulatina, dependiendo del estado de los caminos y la evolución del clima.
Una bendición para el campo
Aunque el temporal dejó daños materiales importantes, la fuerte lluvia registrada en Pinto, Bandera, Los Juríes, Campo Gallo, Añatuya, Herrera y Guardia Escolta llegó como una verdadera bendición para el sector productivo. En estas zonas, la humedad es clave para el avance de la siembra y la recuperación de pasturas, marcando un alivio significativo en un ciclo agrícola muy exigente.
El sur santiagueño amaneció con complicaciones, pero también con la esperanza renovada que solo una buena lluvia puede traer al corazón productivo de la provincia.





